“Conversaciones en la azotea” (Olé Libros, 2022)

 

Una despedida y un canto a la vida. Por momentos, agitadas; por momentos, serenas conversaciones en «la azotea» de la autora Raquel Paiz, autodefinida «aprendiz de plumilla». En versos que lanza a cara o cruz, mira cara a cara a la muerte, dialoga con el silencio y, con permiso del miedo, se abre al Amor.

Con ilustraciones de Chema Lajarínez, Conversaciones en la azotea exhorta a sus leyentes a desnudarse con la autora en cada verso. A colmarse de emoción y silencio. A dejarse tocar el alma por un tiempo redentor y a marcar un punto, si acaso aparte, en este instante. Uno solo a la vez.

Del prólogo de Juan Vellido: «Raquel Paiz reclama en estas páginas la vindicación del grito amoroso como uno de los primeros impulsos de la vida y, por antítesis, la muerte con su ritual del duelo y sus inequívocos estados de postración y desaliento. Pero también interpela la paz y el alma, la razón de la existencia, el papel de lo femenino, el objeto del sufrimiento, el porqué del dolor y la desesperanza.

Hay en estas páginas de Raquel Paiz una tácita invocación al silencio —de él dice que es nombre de mujer— y una evocación del pasado como parte inexorable del presente y del futuro. El silencio como valor, como introspección existencial; y el pasado como atavismo, como pieza inseparable de un camino que quizá no tenga marcha atrás. Y, en ese tráfago, dos extremos: la muerte y el amor.»

Conversaciones en la azotea es el título 116 de la colección Ites de poesía de Olé Libros. 

“Piel muda” (Olé Libros, 2025)

 
Tras su debut literario con Conversaciones en la azotea, Raquel Paiz, en un renovado ejercicio de desnudez, vuelve a la poesía con Piel muda, cuyo último verso fue escrito el 10 de marzo de 2025 —coincidiendo con el décimo aniversario de la muerte de su hermana—. Obsesionada por encontrar la belleza en su propia experiencia de sufrimiento, Raquel Paiz ha convertido el folio en blanco en un lugar seguro. Un refugio. Un espacio donde puede desnudarse sin miedo. Piel muda es si acaso el (pre)texto que la autora necesitaba para poner voz a mucho de lo que ha vivido. A mucho de lo que ha sobrevivido. A mucho de lo que en algún momento asfixió su voz y su aliento. Y a todo aquello que la hizo enmudecer, hasta mudar la piel y (re)encontrarse con la vida. Un acto (in)egoísta en el que la autora se (re)escribe a sí misma y se desnuda ante la silenciosa y generosa presencia de sus lectores. El poemario Piel muda es el título número 312 de la colección Ites de poesía de Olé Libros.
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