28 Mar Regenerar, una invitación a (re)conectar con la vida
Hablando de palabras y, sobre todo, de verbo, de verbo creador… «regenerar » es una de esas palabras que, en estos tiempos de urgencias y agotamiento, nos invita a parar y a volver a lo esencial. Nos recuerda que todo —las personas, los vínculos, los proyectos, incluso las organizaciones— está vivo. Y que, si está vivo, necesita cuidado, escucha, presencia. Sí. Cuidado. Escucha. Presencia.
Y precisamente estos días, he tenido la inmensa fortuna de compartir una conversación Con (c)alma y muy regenerativa, con Anna Alaman, mentora de empresas sostenibles y regenerativas, fundadora de Open Eyes Travel y Open Eyes Mentoring y una de voces de referencia, junto a la de Paco Briseño, en el liderazgo regenerativo en el ámbito hispanohablante.
Tratando de encarnar conceptual y pragmáticamente el significado de un liderazgo regenerativo, abordamos cuestiones fundamentales, como las diferencias entre proyectos sostenibles y regenerativos o ¿desde dónde lideramos? ¿Desde el miedo, el control, la escasez? ¿O desde la vida, la conexión y el propósito?
Porque, la de la humanidad, es seguramente una historia de desconexión… y de separación.
Cofacilitadora del primer programa en español de liderazgo regenerativo, Anna Alaman, lleva años transitando este puente hacia un vital cambio de paradigma; acompañando a personas y organizaciones a repensarse desde dentro, a reconectar con sus raíces y su impacto, a cultivar culturas organizacionales (y comunicativas) más humanas, vivas y conscientes… y enraizadas en la Naturaleza como mentora.
Pero no solo hablamos de organizaciones.
Hablamos también de un necesario e imprescindible viaje personal que implica empezar a mirar desde lo regenerativo. De cómo ese cambio de mirada comienza en lo más profundo de cada uno de nosotros y de nosotras. En cómo nos tratamos, cómo nos relacionamos con el tiempo, con la Tierra, con los/as demás.
“No podemos liderar hacia fuera lo que no cultivamos hacia dentro”, dijo Anna Alaman.
Y miren.
Si algo tengo claro es que no se puede ser consciente y ser diferente ante esta historia de separación, que es una historia de dolor y de radicalización, tal y como estamos viviendo ahora en tiempos de incertidumbre y volatilidad geopolítica, con posturas cada más extremas y una mayor brecha en casi todos los aspectos de nuestras aceleradas vidas.
Hoy, más que nunca, es recordar que, en un sistema en el que se sigue premiando la prisa, la productividad y la desconexión, hace falta parar. Y conectar. En clave de revolución y de resistencia, si me lo permiten.
Liderazgo regenerativo, una experiencia transformadora
Con Anna Alaman, también charlé sobre su experiencia como facilitadora, junto a Paco Briseño, del primer curso de Liderazgo Regenerativo en español, dentro de la Regenerators Academy, inspirado en el marco de Regenerative Leadership de Laura Storm y Giles Hutchins.
Un programa en el que yo misma tuve el privilegio de participar, y que ha supuesto para mí, un antes y un después en mi forma de entender el liderazgo, las organizaciones y la vida… la vida misma.
Hablamos de la importancia de la calma y el silencio también como un acto político y regenerativo, de la escucha como base del liderazgo y de la humildad para dejar espacio para que emerja lo nuevo.
Con (c)alma, hablamos de la necesidad de crear espacios seguros para sostener lo incómodo, para abrazar la complejidad sin necesidad de resolverlo todo.
Porque regenerar no es solo sanar lo dañado, sino abrirse a lo posible, a lo que aún no ha nacido.
Hoy, amanezco con la certeza de que la regeneración es un Verbo. Sí. Han leído bien.
Regeneración es Verbo. Y creación.
Un proceso vivo, enraizado en la vida, que nos invita a transformar no solo lo que hacemos, sino desde dónde lo hacemos.
Gracias, Anna, por tu coherencia, tu serenidad y tu impulso. Gracias por liderar desde la vida.